Éste es el segundo año de existencia de la galería PG, y la segunda ocasión en la que ofrecemos a un grupo variado de artistas que participen en una muestra basada en un tema común.
La propuesta del periodo navideño del año 24/25 fue la palabra Amarillo. 34 personas o colectivos tomaron parte de aquella exposición, que fue un éxito en muchos sentidos.
Este año hemos querido volver a probar suerte y hemos ofrecido un estímulo nuevo para que algunas personas que ya estuvieron en la ocasión anterior, y otras que lo hacen por primera vez, metieran en sus calderos la frase Todos los recuerdos son imaginados, y revolvieran este ingrediente, mezclándolo con sus propias recetas, para destilar una obra de arte elaborada a partir de ella.
Probablemente se pueda decir que el bicho humano tiene una cierta inclinación hacia lo uniforme, lo homogéneo, y que, con frecuencia, le cuesta aceptar lo diverso (prejuicios raciales, culturales, económicos… de estilos). A menudo tendemos a categorizar, clasificar y juzgar esas discrepancias, colocando arriba las que más nos complacen (seguramente porque nos creemos reflejads en ellas), y abajo las que nos gustan menos.
Hoy, en nuestra sociedad, en el mundo entero, algunas personas muestran su disgusto ante la variedad que nos ha traído la globalización, y añoran un pasado, probablemente idealizado y falso, en el que cada cosa parecía estar en su sitio. Con esta exhibición queremos reivindicar el valor de la diferencia.
Se ha repetido mucho la idea del/de la artista como chamán de la tribu, o como representante o intérprete de su propia cultura. Puede que sea así, pero no es menos cierto que también actúa como un cedazo humano por el que atraviesa la materia, la luz o las ideas, las modifica, y deposita un residuo sobre la mesa, el resultado de sus esfuerzos, que nos habla de quiénes somos, de quiénes son ells misms y de quién queremos llegar a ser.
Proyecto Glocal invita a ls espectadors a visitar, resonar y reflexionar, con las 32 personas que han recogido el guante en esta ocasión, y nos ofrecen su poción mágica.
Juan Iribas
