Tiñó su pupila de verde

Fecha de Inauguración:

18/10/2025

Reverdecer. Hace ya más de diez años publicó Ana Crespo un importante estudio sobre simbolismo cromático, titulado Los bellos colores del corazón, en el que exploraba la metafísica del color en el sufismo, donde se asocian colores específicos con los distintos niveles de la experiencia mística y la purificación del alma. Para ella, el sufismo es “concentración interior y apertura formal a lo exterior”.

Ana ha continuado trabajando sobre la dimensión simbólica de las palabras. Así escribe: «Verde de la energía o vitalidad del corazón. Verde del florecimiento de la forma. Mar Verde y blanca luna o blanca Venus y verde luna».

Estas reflexiones sobre el color le han permitido abrir un diálogo estético, artístico y filosófico, a través del espejo, con su propia hija, Paula Garra. La trayectoria de Paula Garra se focaliza en propuestas colaborativas, como en esta ocasión en la que contempla la naturaleza a través de un espejo, colocado sobre la espalda de su madre. Se trata de un diálogo entre madre e hija, de una reflexión sobre la naturaleza, aunque para ellas se trata también, de proteger y cuidar. Justamente el proceso de reverdecimiento es el punto de encuentro de esta reflexión.

Miguel Cereceda