Cuando una artista repite en una galería, es porque existe un interés significativo por su trabajo y por su evolución. Desde Proyecto Glocal creemos que los procesos de Lola son interesantísimos y nos van a seguir dando muy buenas sorpresas y alegrías.
Esta temporada Lola nos trae una serie de cuadros que, con mucha intención, se han disfrazado de carteles publicitarios .
La cartelería sirve para señalar un acontecimiento importante, pero efímero. Va a pasar algo, viene a decirnos. Luego, efectivamente, ese suceso ocurre, y se va, y nos quedan las paredes de las ciudades estampadas con restos gráficos de aquello que ya se fue. De este modo los carteles se convierten en memoria visual de eventos (estrellas del rock que van a dar un concierto, un circo, una corrida, una guerra, la rapiña internacional…) que fueron trascendentes en un momento dado.
Toda esta intención artística, que parece jugar con el presente y ese futuro que pronto será pasado, pide que nos detengamos un instante a reflexionar sobre lo que de verdad importa. Y lo hace, además, con ese estilo vigoroso y potente que la hace reconocible en todas sus obras.
Juan Iribas
