Sabemos que la actividad artística (bailar, escribir, componer, actuar… pintar) no se parece a otros trabajos en los que la gente emplea su tiempo. Es una actividad especial, pero a menudo no sabemos decir qué es lo que la hace diferente.
Platón recomendaba cubrir con laureles y gloria a ls poetas, y luego mandarls en otra dirección, para que no se instalaran en su República ideal. Creía que ls artistas tienen ese extraño poder de ponerlo todo patas arriba.
Mucho más tarde, Hegel nos explicó que las representaciones artísticas nos hablan de nosotrs misms. Las sociedades se autorretratan por mano (boca, instrumento, gesto) de sus artistas.
Presentamos en esta ocasión las obras de Lola Alfaro por si el ejercicio de su libertad creativa es capaz de mostrarnos, siquiera de refilón, nuestro propio rostro.
Juan Iribas